jueves, 18 de julio de 2013

De Comas a ¡Asu Mare!

Un residente de Comas fue parte de la celebrada película de Carlos Alcántara, Asu Mare. Actuó y encantó a todos los que ya la vieron. Conozca la historia de Víctor Apeña Condori, un soñador que con mucho esfuerzo está sabiendo ganarse un lugar en el mundo de la actuación.



“Ven hacer el casting, es para un película”, le dijeron. En ese momento, Víctor Apeña Condori (24), no presagió que sería parte de los actores que darían vida a la película más taquillera de la historia del cine en el Perú, Asu Mare. Hoy parece estar logrando lo que no se hubiera imaginado. Hasta antes del estreno no tenía decidido si del clown y de la actuación podría vivir o, en todo caso, si daría su vida por este arte. Ahora lo reconocen en la calle, lo buscan para entrevistas y ya está seguro que de esto vivirá.

Su papel en la película fue corto pero importante. Y es por eso que está satisfecho. “Por lo menos aparecí más tiempo que Carlín. Eso ya me hace ganador”, nos cuenta con una sonrisa en el rostro. Justamente Víctor aparece y sobresale cuando los alumnos (Carlos Alcántara y sus compañeros del colegio) van a decidir dónde ir por el cierre del año escolar. Él se para sobre una mesa y vocifera: “Chicos tenemos dos opciones para el viaje de promoción. La primera: viaje a la ciudad de Trujillo, por tierra 3 días con visita a las Ruinas de Chan Chan, pero por afuera domás. Y la segunda: una semana de campamento en Naplo”. ¿Ya recordó?, seguro que si. Este no es el único acto en el que se hace visible, sino también en las escenas siguientes de la playa. Poco más de un minuto fueron suficientes para que este actor, de nuestro distrito que vive en la Urb. Alborada, derrochara todo su talento y destreza.


Este joven, que para nada se le ha subido los “humos”, esperó hasta el mismo estreno de la película para contarles a sus amigos y a todo el mundo de que había actuado en Asu Mare. En esa película que sin haberse estrenado ya todos hablaban y comentaban. “El motivo es que muchas veces los actores graban y nosotros no sabemos si saldremos hasta el mismo estreno. Es por eso que no quise pecar de confiado”, nos señala.

Sin embargo, todo esto no fue un golpe de suerte. Víctor es conocido en el mundo del clown y de la improvisación. Incluso ha tenido presentaciones en diversos locales de Lima –Jazz Zone, La Estación de Barranco, entre otros– demostrando su habilidad que es el de hacer reír a los demás. Asimismo, Carlos Alcántara ya lo conocía, ya que fue su jurado en uno de los talleres en el que estuvo participando. Pero no solo eso, sino también se ha desempeñado como reportero en diversos canales online.

Su amor por la actuación


Víctor desde el colegio sabía que quería ser clown. Él estudió en el Precursores de la Independencia Nacional, PIN, y en el colegio San Felipe. Siempre tuvo las ganas pero nunca la decisión de matricularse en uno de esos talleres. Hasta que un día algo inesperado en su vida lo llevó a tomar al toro por las astas: por fin se inscribía en el tan ansiado taller de clown. Una ruptura amorosa fue la razón de todo. Sin que se lo planteara ya estaba haciendo lo que siempre quiso hacer, y hoy, no se arrepiente de nada. Pero no todo fue color de rosa. Su familia no sabía nada de lo que él hacía. “Si les decía sabía que no me iban a apoyar, es por eso que no les dije nada, además de los reproches que recibiría”, cuenta.Su amor por aquella chica de carne y hueso que lo llevó a una decepción amorosa fue cambiado por un amor diferente. Ahora estaba enamorado del clown y de la improvisación. En pocas palabras se casó con la actuación. Estar parado frente a un público y hacer lo que sabe, es lo que siempre quizo.

Hoy, Víctor, sigue mostrando su humildad de siempre. Sin mayores créditos sigue haciendo y enseñando silenciosamente lo que le gusta: el teatro, el clown y la improvisación. Hoy está con un grupo de 10 jóvenes de Comas que al igual que él buscan ser cada vez mejor. “Hasta hace un año y medio no tenía decidido nada. Sentí el impulso de seguir los pasos de Cachín”, nos dice Víctor con un gran entusiasmo. Su rostro se muestra iluminado. Sabe que así como Carlos Alcántara logró sus objetivos a base de esfuerzo y empuje, él también lo podrá hacer. Cuando llegue ese día, es ahí que podrá voltear y mirar su pasado. Recién podrá decir: ¡Asu Mare!

2 comentarios:

  1. Para mi una película horrible. Y la cantidad no significa calidad. Sino la cantidad de gente que gustaba de Laura Bozo indicaría que era un buen programa.

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    1. Fue una película que gustó a muchos y que aburrió a pocos. Se respeta su posición, sin embargo esto debería ser para iniciar un debate de la calidad del cine peruano. No solamente tirar la piedra y esconder la mano. Saludos.

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